Publicado: 11 de Mayo de 2018

Piénsalo bien: tienes una lista laaarga, laaaaaaarga, de alimentos tachados de tu alimentación y que evitas comer en cualquier ocasión. Ya no tocas pasteles pan, pasta y demás ni con un palo. Y, sin embargo, no solo no consigues adelgazar sino que continúas engordando. ¿Dónde puede estar la clave? Pues quizá en hábitos que poco o nada tienen que ver con lo que comes. He aquí 5 circunstancias que hacen que ganes de peso sin que haya comida de por medio.No lo decimos nosotros, sino un estudio aparecido en 'The International Journal of Obesity'.

Estrés crónico. El ritmo de vida que llevas puede conducirte a un aumento de tu peso. El estrés puede hacer que aparezcan niveles de cortisol relativamente más altos, lo que lo te hace más propenso al aumento de peso, sobre todo en la aprte del abdomen, lo que conlleva un mayor riesgo de presión arterial, diabetes y la posible aparición de problemas de colesterol. Y todo esto sin comer nada.

Medicamentos. Su objetivo es curar, pero algunos pueden causar el efecto contrario. Hay medicamentos que tienen el potencial de causar aumento de peso al aumentar el apetito (un mecanismo habitual) o ralentizar el metabolismo (algo más inusual, pero también posible). Entre los culpables, nos encontramos antidepresivos, antihistamínicos, medicamentos para la diabetes, estabilizadores del estado de ánimo y esteroides.

Plástico. El bisfenol-A (BPA) se encuentra enmarcado en un grupo de sustancias denominadas sustancias químicas que alteran el sistema endocrino (que se encuentran en nuestro medioambiente, alimentos y productos de consumo) y que interfieren con el metabolismo. Hay estudios que han demostrado que los tratamientos agudos con BPA causan altos niveles de insulina, del mismo modo que la exposición a largo plazo provoca resistencia a la insulina con niveles elevados de forma crónica. El BPA también podría aumentar la formación de células grasas, aunque el grado en que contribuyen a la obesidad aún no está claro.

Maternidad tardía. Las mujeres que conciben a una edad más tardía son más propensas a la diabetes gestacional, y los hijos de estas madres serán más propensos a la obesidad y la diabetes (la mera exposición a altos niveles de glucosa en el embarazo equivale a un riesgo mayor).Seguir leyendo

https://www.mercedespatallo.com/